Oscar R. Ayala Aragón
Bolivia
Equilibrista
Hoy no mas trucos,
Deslizarte en las gotas del miedo,
Romper el aire en tu caída,
Y dibujar en el nervio de la hora
el gesto final de ida.
¡Ay ingrata simetría¡
¡Ay abismo profano,
Inquietante y suicida¡
Latido a latido,
Abres los ojos
Y vas a tu encuentro,
Tu destino final:
La hora del espectador,
La hora del silencio.
El máximo no truco
De tu número añejo,
Tan viejo,
Como todos tus intentos.
¡Ay malabarista del cordel del tiempo¡.
Cierras los ojos,
No se puede parar,
Ya el destino ha jugado su mano:
Un as bajo la manga
Que cae imperceptible,
Ante los ojos del incomprensible y enmudecido Misterio.
Un quizá disfrazado de viajero
Irrumpe postrero,
Al fin la soledad planetaria
Tan elevada y serena,
Te soltó de su seno.
¡Que consuelo!
Tu última acrobacia:
Darle la espalda
Al nido templar que cobijó tus pasos
Y que te arrulló con suaves contoneos.
Exclamaciones, aplausos y ruegos
Imaginan tu sonrisa;
Y cuando la tierra te abre los brazos
A pocos metros de su encuentro,
Abres los ojos,
Solo tú y el silencio de los que se fueron,
De los que nunca estaron,
De los que no creyeron.
Cierras los ojos
Y un grito compungido
Se quiebra en el contacto certero.
Mientras resuena el eco lastimero:
¡ Ay equilibrista embustero ¡
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